Desde que ETA salió encapuchada a la pizarra y dictó a los españoles cómo se escribe “proceso de paz”, “alto el fuego” y “conflicto vasco”, gran parte de la sociedad política y civil ha tomado buena nota de la ‘lección’. Quedan españoles díscolos, es el caso de Amando de Miguel, que, sin miedo al ostracismo, se niegan a comulgar con ruedas de molino nacionalistas...
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el martes, mayo 09, 2006
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ENTREVISTAS
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