Muchas veces, cuando vas navegando por la Red, te encuentras cosas que te aturden, te dejan mal sabor de boca e incluso te horrorizan. Hoy me he encontrado una que a todo eso suma un sentimiento de vergüenza ajena impresionante. Y no es para menos. Comienza así (comillas del autor):
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el viernes, agosto 15, 2008
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LA COLUMNA
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