“Iba con mi hermana en un autobús cuando nos pararon unos militares. Toda mi vida había ganado dinero como comerciante. Compraba cosas en la ciudad y las vendía en mi pueblo, en la provincia de Uvira, así que viajaba mucho”, se sumerge en sus recuerdos Mungere Arhalimba Zagabe.
“Estábamos en una zona de mucha vegetación, cerca de la frontera con Burundi. Nos ordenaron que bajáramos y nos sacaron todo lo que teníamos. Uno de ellos miró a mi hermana, que es más joven que yo, y dijo "esa es muy guapa"”, continúa con la narración Mungere, que tiene 47 años.
“Estábamos en una zona de mucha vegetación, cerca de la frontera con Burundi. Nos ordenaron que bajáramos y nos sacaron todo lo que teníamos. Uno de ellos miró a mi hermana, que es más joven que yo, y dijo "esa es muy guapa"”, continúa con la narración Mungere, que tiene 47 años.
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el jueves, agosto 21, 2008
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LA COLUMNA
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