Desde Guinea-Bissau, uno de los países africanos de donde salen cayucos hacia las costas canarias y cocaína que, vía Marruecos, acaba llegando en avioneta a pequeños aeródromos andaluces o extremeños, me escribió hace unos días un amigo que ha trabajado allí durante unos meses. No es periodista, pero hace una excelente crónica.
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el jueves, agosto 28, 2008
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LA COLUMNA
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