A los forenses les llegan con relativa frecuencia cadáveres en un estado avanzado de descomposición que dificulta su identificación. En la peor de las situaciones, reciben sólo el esqueleto, total o parcial, e incluso fragmentos del cráneo. Para resolver estos casos difíciles, existen diferentes técnicas que normalmente se complementan.
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el domingo, noviembre 16, 2008
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CRIMINALÍSTICA
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