En los últimos cinco años, la delincuencia juvenil femenina ha aumentado un 20%. Cada vez son más las adolescentes que protagonizan agresiones físicas y verbales a personas de su entorno escolar y familiar. ¿Qué está pasando para que en un sector de la población tradicionalmente ajeno a la violencia se haya disparado el uso del puñetazo y el insulto como fórmula para afrontar conflictos?
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el domingo, noviembre 30, 2008
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REPORTAJES
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