A algunas personas la hipoteca no les quita el sueño. Principalmente, porque no tienen. Las únicas paredes que les protegen son de cartón y, para mantenerlas, no han de firmar ningún contrato. Se estima que cada noche duermen en la calle unas 30.000 personas sin hogar. En su mayoría, son hombres, tienen una edad media de 38 años y sus ingresos apenas superan los 300 euros. El incremento de los inmigrantes y las consecuencias de la crisis económica han alterado el perfil de las personas sin techo, desmontado estereotipos y revelado la vulnerabilidad de cualquiera cuando se carece de los apoyos necesarios.
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el sábado, noviembre 22, 2008
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REPORTAJES
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