Con el título de este post se resume la opinión que tengo sobre los pasos de cebra y el comportamiento de los peatones en general cuando se acercan a uno de ellos.
Tal vez influya en esa opinión el hecho de que me suela desplazar en coche por Santander. Pero en mi auxilio sale el RD 1428/2003 por el que se aprueba el Reglamento General de Circulación que en su artículo 124.1.c establece que:
En los restantes pasos para peatones señalizados mediante la correspondiente marca vial, aunque tienen preferencia, sólo deben penetrar en la calzada cuando la distancia y la velocidad de los vehículos que se aproximen permitan hacerlo con seguridad.
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el domingo, junio 29, 2008
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LA COLUMNA
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