Fin de mes, recién pagado y como todos los meses, me dirijo al supermercado de nuestra querida amiga Josefina para hacer mis compras mensuales. Voy llegando al supermercado esperando no encontrarme con las largas colas con las que se caracterizan estos locales y haciéndome el ánimo de tener que perder más de una hora en este local.
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el domingo, febrero 08, 2009
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LA COLUMNA
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